Lenis Mejía

Seguramente has escuchado repetidamente el término “reinventarse” que se bombardea continuamente por redes sociales por esta época de pandemia.  Siendo una palabra tan repetitiva y dicha por tanta gente como respuesta a las quejas de muchas personas en estos tiempos, me decidí investigar más al respecto y me encontré con un punto en común en las definiciones realizadas por desarrolladores del tema: La reinvención apunta a los cambios de comportamientos o cambios puntuales en las cosas que hacemos generalmente impulsados por situaciones críticas o porque los resultados de lo que hacemos generan resultados poco o nada eficientes.

Si bien estamos viviendo “una situación límite”, sobre la cual no tenemos ningún control, esta situación de confinamiento ha traído consigo un tiempo de reflexión largo en el que la reinvención no sólo pasa por ser un simple cambiar de acción para resolver una necesidad inmediata, sino que en realidad estamos siendo confrontados a re evaluar nuestro estilo de vida,  el estado de nuestros vínculos y en general en el modo en el que existimos.

Los actos de transformación pasan a atravesarnos en lo valioso, en aquello que es importante para cada uno, y este tiempo ha sido útil para darnos cuenta en donde hemos puesto nuestro tesoro, pienso que estos procesos de conexión con lo realmente importante son los que marcan una verdadera diferencia, porque si nos reinventamos desde la mera supervivencia no habremos resuelto la necesidad más importante: el llamado del corazón apuntando hacia lo que nos atrae realmente en la vida y que dotaría de sentido nuestra vida.

Así que podría decirte: Si, reinventate! Pero asegúrate de que tu reinvención sea el producto de una escucha atenta de tu alma, y no sólo de la acción impulsiva generada por el miedo.

Más que reinventarte, deseo que te re encuentres, y que en este encuentro puedas poner acción aquello que vale la pena para ti y por lo que tu vida en particular merece ser vivida.